El pasado 10 de diciembre, en un cálido y emotivo acto, se celebraron los sesenta años de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle. El espacio escogido para la efeméride fue el Auditorio 3, que acogió a directivas universitarias, de la Facultad, homenajeados, familiares, funcionarios y estudiantes. Pasado el protocolo inicial, el rector Guillermo Murillo Vargas ofreció a la concurrencia un discurso lleno de agradecimiento y admiración por la Facultad. En su alocución, recordó a intelectuales y académicos como Mario Carvajal, Óscar Gerardo Ramos y Armando Romero, artífices de los estudios generales en una Universidad que, por ese entonces, una Universidad veinteañera, apostaba por una formación técnica en orden de satisfacer las demandas industriales y comerciales del Valle del Cauca y la región. En el mismo sentido, el rector trajo a la memoria de los presentes los nombres de académicos y académicas que en sus disciplinas sentaron las bases de la Facultad de Humanidades que hoy conocemos. En medio de su intervención, pidió un reconocimiento a la profesora Carmiña Navia, quien apenas el día anterior había sido nombrada por la Academia Colombiana de la Lengua como Miembro Correspondiente. Destacó el liderazgo de Darío Henao, desde el rescate integral de las obras de Jorge Isaacs y Manuel Zapata Olivella, imprescindibles en la constitución de nuestras identidades nacionales, hasta el mantenimiento de la Facultad como un espacio especial para leer, analizar y pensar críticamente la región y el país. Por último, rescató el argumento de Mario Carvajal según el cual el papel de las humanidades es un pilar fundamental en la formación profesional, el progreso social y la comprensión del entorno.

A continuación, el decano de la Facultad de Humanidades Darío Henao inició su reflexión haciendo mención de la reciente realización del XIV Seminario Internacional Jorge Isaacs “Zapata Olivella vuelve a África” en Dakar, Senegal. El decano transmitió al público presente las emociones involucradas en esta visita académica y cultural. Más allá de los aprendizajes y las anécdotas propias de un proyecto de esta magnitud, la realización del Seminario en África demuestra los alcances académicos de la Facultad en los últimos años y, por supuesto, el promisorio futuro que como comunidad académica de alcance nacional e internacional tiene. Dentro de estas proyecciones internacionales se cuentan los recientes acuerdos realizados en la Universidad Cheikh Anta Diop (UCAD) entre el Doctorado en Humanidades, en la línea de Estudios Afro-latinoamericanos de la Facultad de Humanidades, el Centro Virtual Isaacs de la Escuela de Estudios Literarios y el Instituto Afroromance de Lenguas, Literaturas y Culturas de la Universidad de Missouri y el Departamento de Lengua Romances de la Universidad Cheik Anta Dioup de Senegal. Resaltó lo que significó la publicación virtual de la obra de Zapata Olivella, un hito editorial cuyas descargas hasta hoy suman aproximadamente 250.000. Con igual importancia, destacó la constitución de la Red Malunga de Investigadores de África, América Latina, Brasil, africanos en Europa y el sur de los Estados Unidos. Conmovido contó la experiencia de la visita a la Casa de los Esclavos en la isla Gorée, lugar de partida de esa “diáspora infame”. Hizo un especial llamado a las directivas, profesores y profesoras más jóvenes de la Facultad, pues en sus hombros está la oportunidad de fortalecer estos y otros proyectos y programas que enriquecen día a día la actividad académica, cultural y social de la Universidad y la región. Especial momento fue cuando el decano hizo un símil entre el baobab, árbol milenario y místico que crece en tierras senegalesas, con la historia de la Facultad. Para él, la Facultad de Humanidades es un joven baobab, frondoso y vigoroso que se fortalecerá con el paso de las décadas.

En el evento se entregaron certificados honoríficos a familiares de docentes y funcionarios fallecidos, profesores y profesoras ilustres, funcionarios destacados y egresados sobresalientes. Entre los últimos, destacamos la presencia de la egresada de la Maestría en Lingüística y Español Bárbara Muelas, quien, al igual que la profesora Carmiña Navia, fue nombrada como miembro correspondiente de la Academia Colombiana de la Lengua. La nota artística estuvo a cargo del coro Magno de la Universidad del Valle, dirigido por la profesora Carolina Romero y, cerrando el acto, el Quinteto de Principales de la Orquesta Filarmónica de Cali.
Acompañaron el acto, además de las directivas de la Facultad de Humanidades, el vicerrector académico Héctor Cadavid Ramírez, la vicerrectora de Bienestar Adriana Reyes Torres y la vicerrectora de Extensión Fátima Díaz Bambula.



