
El grupo de investigación Estudios de Familia y Sociedad de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad del Valle, hace parte de la organización del III Foro Regional sobre Investigación e Intervención con Familias que se llevará a cabo el miércoles 24 de mayo de 2017, en el Salón Madera del Centro Cultural de Cali, y para conocer más sobre la importancia del tema hablamos con la profesora Amparo Micolta León, integrante del Grupo de Investigación y vicedecana académica de la Facultad de Humanidades.
¿Cuál es el estado actual del cuidado de la primera infancia?
En Estados como el nuestro y en América Latina, en general los sistemas de bienestar no son fuertes y las políticas del reconocimiento del cuidado ala primera infancia, ofrecido principalmente por las mujeres, apenas ha comenzado; esto gracias a las presiones de la academia, de grupos de mujeres y de colectivos que trabajan por la inclusión. Por lo tanto, si bien hay cambios, parte de lo que falta por construir en esa Política está en la vida social porque el cuidado ha sido un asunto que sigue considerándose femenino, es decir, persiste la idea de que las mujeres son las responsables de ello.
¿Cómo se han producido estos cambios?
Las mujeres del siglo pasado tuvieron una lucha importante al salir del ámbito doméstico a trabajar en otros espacios, pero eso dio cabida a lo que en la literatura se conoce como doble jornada. Íbamos a trabajar en el mercado laboral después de dejar la casa organizada o llegábamos por la noche, después de la jornada de trabajo por fuera de la casa a seguir con las tareas domésticas. En las nuevas generaciones, y ciertos grupos poblacionales, ya tienden a equiparse las relaciones. La mujer está trabajando o estudiando y cuando llega al hogar hay más participación en las tareas domésticas y de cuidado por parte de los hombres. Pero esto corresponde a un sector social educado porque las investigaciones muestran que las mujeres de sectores populares donde los niveles educativos son bajos, ellas siguen asumiéndose como amas de casa, y las que trabajan, siguen con la doble jornada.
A este desfase contribuyen ideas, que incluso vienen de representantes del Estado, tales como que la familia se va a acabar, que las nuevas generaciones van a ser descuidadas o mal educadas, si ocurren cambios en las relaciones de género.
¿Cómo está organizado socialmente el cuidado de la primera infancia?
Esta pregunta nos remite a lo que queremos plantear en el Foro y es que el cuidado ha estado y sigue estando en manos de la familia y principalmente en manos de las mujeres, bien porque trabajen por fuera de la casa o porque permanezcan en ella
Pero viene todo un movimiento académico que está mostrando que no puede ser la familia la única responsable del cuidado, sino que el cuidado debe ser un asunto que compete a toda la sociedad, y es esto lo que las autoras han llamado el triángulo del cuidado donde está el Estado, la familia y el mercado, y en eso consiste la propuesta que queremos hacer en el Foro, que el Estado y el mercado se apropien de ese cuidado porque su participación es muy débil.
¿Por qué hablan del mercado?
Porque hay un mercado que cobra por este servicio ya sea que lo contrate el Estado o la familia misma, y se necesita que estos servicios estén regulados, ocurre, por ejemplo, que cuando el servicio es prestado por una mujer se le paga menos.
También debe procurarse que en las familias haya mayor equidad en la distribución del trabajo; que se dé licencias de paternidad a los hombres y que haya educación ciudadana para que utilicen esos permisos en las tareas de la casa y no en otras actividades como se da el caso.
¿Quién lidera las políticas de la primera infancia en el gobierno?
La Presidencia de la República y la canaliza a través de instituciones públicas como el Instituto de Bienestar Familiar o lo que hoy conocemos como entidades operadoras. Pero estos recursos como los de la educación son cada vez menores y la terciarización o contratación por medio de cooperativas para ejecutar la política hace que quienes la lleven a cabo sean unos operadores y no empleados directos de las instituciones encargadas de la política.
¿De qué trata la ponencia que usted va a presentar en el Foro?
Vamos a hablar del mercado, de las redes familiares y de vecinos para el cuidado, de cómo está operando el cuidado de la primera infancia en las comunas 10 y 15 de Cali. Es un análisis parcial del trabajo de campo que hemos estado haciendo durante dos años con un proyecto que financió la Universidad del Valle a través de una de sus convocatorias internas para la financiación de proyectos de investigación en el 2015.
¿Por qué se incluye el tema del autocuidado?
Porque hay necesidad de cuidar al cuidador. Los niños, por su condición, no tienen la responsabilidad de cuidar a nadie, pero la premisa es que todos necesitamos cuidarnos o ser cuidados, unos más que otros, dependiendo de su condición física o de la edad, sin embargo, la literatura y los colectivos feministas muestran que la mayor carga de ese cuidado está en las mujeres, y que ni siquiera se le ha asignado socialmente un precio a ese cuidado.
Tienen ustedes un invitado internacional
Se trata del profesor Héctor Ricardo Cicerchia de la Red Iberoamericana de Estudios de Familia construida por profesores de la Universidades españolas, argentinas, brazileras, y colombianas, entre otras; el grupo de investigación Estudios de Familia y Sociedad de Univalle parcipa de esta Red. El profesor Ricardo es historiador y trabaja en diferentes países sobre la formación posgradual en familia, y viene a contarnos su experiencia y a compartirnos su producción intelectual en este campo.


