
¿Cómo viven las familias el momento en que sus hijos deciden revelarles su orientación? Este fue el principal interrogante que convocó a Linda Teresa Orcasita Pineda, Psicóloga y Magister en Familia de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali, para realizar su Investigación “Mi Viaje: experiencias con madres y padres de hijos gays e hijas lesbianas”, que presentó el pasado 24 de julio en el marco del Miércoles de Género, organizado por el Centro de Investigaciones y Estudios de Género, Mujer y Sociedad de la Universidad del Valle.
Según Linda Teresa Orcasita, esta investigación, que es el resultado de un año de trabajo colectivo, nació a propósito de la cantidad de jóvenes que llegaban a ella buscando ayuda. Luego de hacer una revisión preliminar de la literatura publicada, con su equipo, identificaron que la mayoría de estudios que abordaron el tema se enfocaban en las experiencias vividas por los chicos y las chicas al momento de revelar su orientación, y no en las familias.
Es por eso, que la investigación se basó en una serie de entrevistas realizadas, de manera individual, con 15 familias de chicos gays y chicas lesbianas que ya pasaron por el momento de la revelación, así como también recurrió a la construcción de una línea de tiempo con la que debía interactuar cada familia para dar cuenta del proceso que vivieron, utilizando pequeños dibujos.
Sin embargo, una de las principales dificultades que enfrentaron a la hora de seleccionar las familias que harían parte del corpus, fue la negativa de algunos progenitores que no estuvieron dispuestos a contar su experiencia. De hecho, sólo uno de los padres consultados accedió a participar del estudio; de las otras 14 familias abordadas, sólo participaron las madres y los hijos.
Ya entrando a los hallazgos de su investigación, Linda Orcasita afirma que el momento de la revelación es un proceso difícil para las familias porque genera “una ruptura de la tradición”. Dice, además, que esa dificultad se debe también al tema generacional, “en 10 o 20 años no vamos a tener que estar hablando de esto […] porque las generaciones que vienen ya están atravesadas por los discursos de los derechos sexuales y derechos reproductivos”.
Más tarde, nos relata que los resultados de su investigación le permitieron identificar una serie de etapas que experimentaron algunas de las familias con sus hijos, que se relacionan con las “etapas de duelo” planteadas por la teórica Kübler-Ross. Etapas que, si bien no son generalizables pues el proceso varía de acuerdo a cada familia, sí se cumplen en muchos de los casos. La primera etapa es la de shock, donde los padres experimentan una sensación de choque; posteriormente viene la negación, el enojo –que, de acuerdo con ella, es la que tiene “el efecto más fuerte a nivel de salud mental” –; la negociación, donde se experimenta un primer “proceso de aceptación parcial”; el silencio, que se convierte en otra manera de asumir la situación, la tristeza profunda, la nostalgia, que está ligada, por un lado con un sentimiento de culpa de no haber podido acompañar desde antes, y por otro, con la carga cultural de lo que tiene internalizado cada familia sobre lo que imaginaban para sus hijos; y finalmente la aceptación que, según ella, es un proceso al que no todas las familias llegan plenamente.
La conferencia reveló las voces de las familias. Se basó en las experiencias contadas por los progenitores, permitiendo al público entender más detalladamente los hallazgos generales de la investigación.
Finalmente, Linda Orcasita nos cuenta que la investigación también permitió la creación de una “Guía de apoyo a familias con hijos e gays hijas lesbianas”, que se encuentra en proceso de revisión editorial y que representa el producto que se le dejará a las familias para poder hacer el ejercicio de acompañamiento, y que se hará circular una vez sea avalada por la Universidad.

