Facultad de Humanidades

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Primer libro historiográfico del sector de Siloé

 

La investigación historiográfica no ha dedicado suficiente tiempo al estudio de los barrios populares de Cali, de allí que el libro Espacio y poblamiento en la ladera suroccidental de Cali: Sector Siloé, décadas 1910-2010, de Apolinar Ruiz López, se constituya en el primer abordaje que convierte a esta zona en unidad de análisis de una manera sistemática y profesional.

Pero esta no es la única cualidad de la obra publicada por la Colección Historia y Espacio del Departamento de Historia de la Universidad del Valle. Además, tiene la característica de abarcar 100 años de vida de este sector de la población de Cali. En ese orden de ideas, hablamos con su autor para conocer cómo se llevó a cabo el trabajo:

¿Cuándo se llevó a cabo la investigación?


Mi familia llegó en la década de los setentas (70) a la colina de Siloé, lo que hace que tenga un conocimiento vivencial del sector. Además, desde el año 2001 me vinculé a la Asociación Cultural La Red ACCR, organización comunitaria ubicada en el barrio Brisas de Mayo, uno de los once (11) barrios que integran el sector de Siloé (administrativamente este sector se le conoce como la Comuna 20), donde nació mi interés por estudiar en la Universidad del Valle y profundizar en la historia de la Comuna. Así, desde el principio, como estudiante universitario, dirigí todos mis trabajos de investigación durante el pregrado al territorio de Siloé; esto me llevó a que pudiera, al final de mi carrera, enfrentar la escritura de este libro abarcando un período tan importante de 100 años en la historia del sector.


¿Por qué es importante historiar los barrios de la ciudad? 


La historia social y cultural de Cali está por hacerse. Lo que más encontramos, en términos historiográficos, es la historia del desarrollo de la infraestructura de la ciudad, los servicios públicos y la conformación de algunas instituciones, hecha por los profesores Jacques Aprile, Jairo Henry Arroyo, Gilma Mosquera y Edgar Vásquez, pero la historia de la gente de a pie aún está por hacerse, la gente que construye sus barrios y crea colectivos de trabajo para mejorar sus condiciones de vida. Esta historia está en la memoria oral, en la palabra e implica otro tipo de trabajo para el historiador.


¿A qué hace referencia cuando habla del sector suroccidental Siloé?


Siloé es un barrio que pertenece a la comuna 20, conformada por once barrios, pero la gente nombra todo el sector como Siloé, que es el barrio más antiguo y más grande y data de la década de 1910. Detrás de él, como barrios aledaños, están Alberto Lleras Camargo, 1957, y Brisas de Mayo, 1981. 

¿Cuáles son los aspectos principales que aborda el libro?


Partí de tres inquietudes fundamentales que aquejan a los que habitamos en este sector: ¿Cuál fue el origen del poblamiento? ¿Por qué no se han legalizado los terrenos de muchos de sus habitantes? ¿Por qué se estigmatiza a las personas que viven en el sector? 
Hay gente con más de noventa años viviendo en el sector y no tiene una escritura pública de su vivienda, y en lugar de inversión social hay estigmatización, Hay un descuido estatal en una zona donde habitan por lo menos cien mil habitantes.

¿Y sobre el poblamiento qué encontró?


Encontré familias con más de tres generaciones en Siloé y no tienen escrituras públicas, tampoco han recibido respuesta oportuna del Estado y la Alcaldía de Cali para solucionar esta situación, a pesar de que la Ley los obliga a dar una respuesta. Así, la solución se sigue dilatando. Por ejemplo, las tierras del sector que eran de la Familia Müller, y que ellos decidieron vender o ceder para la venta a los pobladores del sector, siguen sin el trámite respectivo, y sólo por conveniencia la Alcaldía de Cali compró y legalizó los terrenos que necesitaba para la construcción de una de las estaciones del MIO Cable, ahí el territorio si es legal. 

¿Cómo se llevó a cabo este poblamiento?


En las lomas de Siloé había colonos campesinos y existió una zona de carbón mineral donde los propietarios de las tierras, para usufructuarlas, las daban en alquiler o vendían a ingenieros mineros o personas que querían extraer el carbón. Estas personas, a su vez, entregaban terrenos para que los mineros hicieran asentamientos para ellos y sus familias. Esta fue una primera forma de poblamiento. Luego, a sabiendas que la zona estaba constituida por ejidos, y que la población crecía sin que el Estado diera una respuesta a la necesidad de vivienda, la gente se organizó y se apropió de terrenos ejidales de la zona. El Estado reaccionó diciendo que era zona de alto riesgo, pero jamás dio otra alternativa de vivienda. Finalmente esta ocupación se legalizó como un barrio reconocido de la ciudad. Todo esto ocurrió entre 1910 y 1940.
Luego vino la conformación del barrio Alberto Lleras, en 1957, que sí fue una toma de tierras por los mismos motivos: falta de vivienda para la gente más desprotegida que pedía que se liberaran los ejidos o se reclamaran aquellos que estaban en manos de familias prestigiosas de la ciudad.
Por último está Brisas de Mayo, que se conformó con terrenos que puso a la venta la familia Müller, en la década de los años sesenta, cuya venta se complicó por la intervención del Estado que no permitió que se vendieran más tierras en la zona.

¿Sobre el tema de la estigmatización qué dice el trabajo?


Que se ha tratado a la población del sector como invasores y de esta manera se los estigmatiza, trato que no han recibido familias prestigiosas como los Borreros, Garcés o los propietarios del Club Campestre, que tienen o han usufructuado los ejidos de la ciudad.

¿Qué le aporta Siloé a la ciudad?


Difícilmente la industria azucarera, el sector industrial y el Ferrocarril del Pacífico hubieran podido funcionar sin el carbón que extraían los mineros en las laderas de Cali. Actualmente, Siloé es el único barrio de Colombia que tiene dos medallas olímpicas, gracias a Jacqueline Rentería, pero son muchos los deportistas que se destacan, como el histórico jugador del América de Cali Norman el “Barby” Ortiz. Culturalmente, allí nacieron los ‘diablitos’ y sus chirimías decembrinas y estamos entre los pioneros en la creación de academias de bailarines de salsa, por hablar solo de aspectos culturales emblemáticos.


Además la población de Siloé ofrece un importante recurso humano al sector de los servicios y la construcción. Gran parte de la ciudad ha sido levantada por gente de Siloé. A pesar de todo esto, muchos pobladores tienen que negar su origen cuando van a solicitar trabajo, porque la estigmatización social no deja ver el esfuerzo colectivo que ha sido fundamental para mejorar las condiciones de vida de quienes habitan el lugar.