Facultad de Humanidades

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"Nadie elige su sexualidad"

 

Ni género es una ideología, ni nadie elige su sexualidad, ni existe ninguna conspiración contra la familia cristiana. Esas son algunas de las afirmaciones de la cofundadora del Centro de Estudios de Género, Mujer y Sociedad de la Universidad del Valle, Gabriela Castellanos Llanos.

Para la investigadora el concepto de Género es tomado muchas veces a la ligera, pues se cree que Género significa mujer o las diferencias entre hombres y mujeres, pero va más allá, el término aborda la sexualidad desde lo cultural, e incluso, admite que lo biológico está determinado por la cultura.

Gabriela Castellanos es Doctora (Ph.D.) en Análisis del Discurso de la Universidad de la Florida; es docente del Doctorado en Humanidades de la Universidad del Valle. Es autora de los libros “Decimos, hacemos, somos. Discurso, identidades de género y sexualidades”, “Identidad, cultura y política. Perspectivas conceptuales, miradas empíricas”, “Sexo, género y feminismo. Tres categorías en pugna” y la novela “Las guerras de Alejandra”.

 

¿Cuál es el uso adecuado de la palabra género?

Genero es una categoría, un concepto científico que tiene una definición diferente dependiendo de las posiciones teóricas, pero todas, más o menos apuntan a lo mismo: a la construcción social y cultural tanto de la sexualidad como de la identidad en tanto si se es hombre o mujer o si se considera que no cabe en ninguna de las dos categorías. Es decir, Género es un concepto analítico que permite hacer ciencia social.

 

Entonces, ¿se equivoca el presidente Santos cuando dice que el Gobierno no ha promovido la ideología de género?

Lo que el presiente Santos trata es de aplacar a los obispos retrógrados que han movilizado a gran parte de la opinión pública que todavía está bajo la egida de ese tipo de pensamiento oscurantista.

Género es un concepto, no es una ideología. Generalmente uno piensa que la ideología puede ser feminista o machista, o se refiere a una posición política, no a un concepto social. Está la ideología conservadora, socialista, u otra posición política, y en torno a eso, hay una serie de conceptos, el de libertad, derecho, tradición, luchas de clases, o sea, a cada ideología corresponden ciertos conceptos que son más afines a ella y que son herramientas que se usan para la lucha política, pero las categorías no vienen de las ideologías políticas sino que son construcciones  intelectuales, conceptuales que se convierten en herramientas para la investigación.

En realidad, la ideología que se advierte en esta controversia es la ideología retrógrada y represiva de quienes no quieren aceptar los cambios y los últimos descubrimientos de las ciencias sociales que demuestran que la identidad es algo que se forma a través de un proceso y que, inclusive, en la sexualidad incide el influjo de la cultura, porque no estamos hablando de una elección. Nadie elige su sexualidad, me imagino que toda persona le pasa lo que me pasó a mí, que un día descubre que le gustan los hombres o por el contrario descubre que le gustan las mujeres, uno no se sienta a deliberar cuál va a ser mi fuente de atracción, eso es algo que no se elige sino que de alguna manera se descubre. Lo que sí es una decisión consciente y deliberada es decirlo abiertamente y actuar en consecuencia.

Por otra parte, es lógico que quienes trabajan la categoría de Género tengan una ideología feminista o antipatriarcal y antihomófica. Pero, cuando se dice ideología de género se está tratando de desconocer el aspecto científico y enfatizar que es una posición política y amoral que va en contra de las buenas costumbres.

 

¿Qué son las relaciones de Género?

Las relaciones de Género se encuentran transversalmente en todos los aspectos de la vida social, no el concepto en sí, sino las relaciones que las ciencias sociales definen como relaciones de Género, entonces tienen una influencia, por ejemplo, en la desnutrición infantil, en el sentido que se tiende a darle menos comida a las niñas que a los niños, o llevarlas menos al médico. Hay una serie de consecuencias en la ideología machista patriarquista, y el Género permite estudiar esos fenómenos y qué influencia tiene en todos los aspectos de la vida 

 

¿Qué experiencia se puede sacar de este intento de hablar de Género a través de unas cartillas?

Este tipo de escándalo no son nuevas, hace unos años en Cali, un concejal abrió un tremendo alboroto porque la Secretaria de Educación encargó a una ONG unos manuales donde se abordaba el tema de la diversidad sexual. Esos manuales nunca se pudieron utilizar, dado que, en la opinión pública pesan mucho esas ideas retrogradas, a pesar de que hoy, en las ciencias sociales, el consenso es que, aunque no se puede saber si es por genética o por cultura o por desarrollo psico-biológico, nadie escoge  su sexualidad ni su identidad.

Entonces estamos lejos de que el público en general acepte estas realidades que han sido demostradas, incluso hay personas que consideran que se puede reeducar a los homosexuales para que cambien su sexualidad, lo cual no es solo completamente falso, sino que es un arma represiva terrible, forzar a los niños o adolescentes a entrar a programas que supuestamente los van a cambiar o, que se piense que la oración o la religión va a cambiar lo que la persona no puede evitar, usted no puede evitar sentirse mujer u hombre o que le gusten las mujeres o los hombres o los dos. 

 

Entonces, ¿hay que educar a la Iglesia?

Primero hay que tratar de hablar con la gente que es más accesible. Hay que hacer todo un esfuerzo más progresivo y gradual de reeducar a la población, y es lo que estamos haciendo en el Centro de Estudios Genero, Mujer y sociedad.

Inclusive educar a los obispos, va a ser difícil de convencer a los obispos, pero podemos dialogar con ellos y decirles que no estamos tratando de imponer una ideología, de decirle a los niños que escojan este camino que diverge del tradicional, del binarismo, solo hombre o mujer, si no que la divergencia está ya presente en muchas persona, que no es una mayoría, se calcula de un 5 o 10 por ciento de la población que tiene sexualidad diversa, identidades diversas, pero esas personas, lo que están haciendo es sufriendo porque se les dice que son como no deben ser, que deben cambiar, que no pueden aceptarse a sí mismas, y el trauma y el dolor que eso produce es terrible. No se trata de abrir el debate para que muchos adolescentes se vuelvan homosexuales o transgénero o que haya muchas lesbianas o gays, sino aceptar que eso existe.

Esta controversia lo que muestra es que se está llegando a momentos de histeria colectiva, de temores infundados, de que mediante el trabajo de Género en relación con esta categoría,  las feministas y los que trabajan por los derechos de la diversidad sexual,  van a producir unos cambios tenebroso; que hay una especie de conspiración contra la familia cristiana , pero son temores infundados lo que hay que hacer es educar a la gente para que abandonen sus temores producto de una ideología represiva y retrograda.