Facultad de Humanidades

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Administrator Humanidades

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La Universidad del Valle ha sido invitada a hacer parte de la Red Panhispánica de Lenguaje Claro y Accesible. Esta red, impulsada por la Real Academia Española (RAE), se constituyó oficialmente el 9 de junio de 2022 en Santiago de Chile. La red tiene dos propósitos esenciales: fomentar el lenguaje claro y accesible como fundamento de los valores democráticos y de ciudadanía, así como promover el compromiso de las autoridades para asegurarlo en todos los ámbitos de la vida pública.

La invitación a la Universidad del Valle fue realizada por la Real Academia Española (RAE) y la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE). La rectoría asignó la responsabilidad académica de esta representación en la Escuela de Ciencias del Lenguaje de la Facultad de Humanidades. A su vez, la dirección de la Escuela delegó a la profesora Lirian Astrid Ciro la representación.

La profesora Ciro es doctora en Humanidades y Educación por la Universidad de Lleida (España), magíster en Lexicografía Hispánica (Asociación de Academias de la Lengua Española, Madrid - España) y licenciada en Español y Literatura por la Universidad de Antioquia (Colombia). Actualmente, la profesora Ciro es coordinadora del equipo de la Universidad del Valle que contribuye en la redacción del Diccionario Histórico de la Lengua Española.

En su comunicación de aceptación, el rector sostiene que “para la Escuela de Ciencias del Lenguaje y, particularmente, para el Departamento de Lingüística y Filología, constituye un honor y a la vez una gran oportunidad la opción de vinculación a esta Red, que permitirá enriquecer nuestras prácticas docentes y administrativas, beneficiando directamente a estudiantes, docentes y personal administrativo en la producción de contendidos más comprensibles y accesibles y será una oportunidad única para el intercambio de experiencias y mejores prácticas con sus más de 250 instituciones adscritas”.

Viernes, 14 Febrero 2025 11:07

Cali, la capital de los estudios para la paz

Tomado de Jueves, 13 Febrero 2025 , Agencia de Noticias Univalle

El primer año del Doctorado en Estudios para la Paz es el esfuerzo de estudiantes, docentes y activistas desde hace 30 años.

En un campo académico en el que solo había estudios de maestría, 52 docentes de 22 grupos de investigación de la Universidad del Valle y la Universidad Pontifica Javeriana se unieron, desde la filosofía, el trabajo social, la pedagogía, la sociología y las artes, en el primer Doctorado de Estudios para la Paz que se oferta en el país.

“El doctorado nace como una respuesta al estallido social de 2021 que reveló conflictos y exigencias sociales insatisfechas, que exigían una nueva manera de acercarse a las comunidades”, expresó Guillermo Murillo, rector de la Universidad del Valle, celebrando esta unión público privada que, en aras de los conflictos actuales, marca su necesidad y nuevos retos.

“Este doctorado y sus estudiantes son una luz en medio de los momentos difíciles que atraviesa el país”, manifestó el rector de la Universidad Javeriana, Vicente Durán Casas S.J, durante el panel con estudiantes, docentes y activistas, que debatieron sobre el presente y futuro de este campo de estudio.

Estudiar para la paz es distinto a estudiar la violencia.

En contraste con la violentología, para el profesor Adolfo Álvarez el sello de este programa académico es que “desde el comienzo nos propusimos formar en investigación para la paz” que se refleja en una propuesta teórica y metodológica por contribuir la comprensión y la resolución de los conflictos necesaria en todas las áreas del conocimiento.

Un campo en el que se destacan los conflictos ambientales y la comparación de los distintos procesos de paz nacionales e internacionales, interés que está creciendo entre los profesionales, como lo demuestran las 230 investigaciones sobre la paz, según el último rastreo bibliográfico liderado por el padre Mauricio García Durán con el estudiantado de doctorado.

El estudio de los justos y la insistencia en la paz

“Hay una cuestión que no ha sido muy estudiada y es lo que Carlos Tognato refiere como ‘Los justos’: ¿Quiénes son esos terceros en el conflicto, empresarios que se negaron a financiar paramilitares, que se negaron a ejecutar las órdenes de sus comandantes, a pesar de perder el cargo?”, afirmó la docente María Eugenia Ibarra, actual directora del Posgrado en Sociología reconocida por sus investigaciones sobre acciones colectivas por la paz y la incorporación del enfoque de género.

Por su parte, el profesor Luis Carlos Castillo invitó a una evaluación desapasionada de los diálogos actuales y a comparar la dimensión del conflicto actual con las cifras registradas en el noventa y la primera década del siglo XXI “eran ejércitos de 20.000 y 30.000 hombres armados, ejércitos mayores que los ejércitos de Centroamérica. Actualmente, los enfrentamientos no son en estas circunstancias”

De allí que no considerar esta dimensión le parece grave, en la medida en que “esto podría llevar a que la población piense que los esfuerzos que se están haciendo para cumplir el acuerdo con las Farc son esfuerzos que no deberíamos seguir haciendo”, explicó el docente.

Geografías de la Esperanza

Gloria Cuartas, trabajadora social y ex alcaldesa de Apartadó, reconocida por defender la paz en esa región, participó en un diálogo con la Profesora Alba Nubia Rodríguez, explorando el rol de la geografía en los estudios para la paz. Con la presentación de su libro Geografías de la Guerra y Geografías de la Esperanza, Cuartas explicó la superposición de intereses del Urabá desde 1985 hasta el 2013. “Después de 30 años de muerte, de despojo y de eliminación de los sindicatos, nos muestran un gran puerto. Por su parte, la comunidad advirtió que valía la pena quedarse en su territorio, que valía la pena amar, estar con sus hijas, cuidar el campo. Encontramos esos dos extremos: el gran desarrollo que generó muerte y el desarrollo de una comunidad que hace una propuesta anti hegemónica”.

Finalmente, Cuartas agradeció con cariño a la universidad del valle, puesto que en medio de su ejercicio como alcaldesa y las amenazas de grupos paramilitares por sus declaraciones a instancias internacionales “esta universidad me recibió y pude contar lo que estaba sucediendo y los grupos de mujeres de Cali me ayudaron a sanar”.

Por: Laura Parra Rodríguez, Agencia de Comunicaciones

Viernes, 07 Febrero 2025 10:52

Evolución de los glaciares tropicales

El Departamento de Geografía invita a la conferencia Inaugural "Evolución de los glaciares tropicales de Colombia (2010-2023), utilizando herramientas geoespaciales", a cargo del profesor geógrafo José Eduardo Fuentes Delgado Ph.D.

La actividad académica se realizará el 13 de febrero a las 3:00 p.m., en el Auditorio Germán Colmenares (Edif. D10).

Esta conferencia pretende mostrar cómo han cambiado los glaciares tropicales de Colombia entre 2010 y 2023 a través del análisis de herramientas geoespaciales. Se explorarán los impactos del cambio climático, la reducción de estas masas de hielo y las implicaciones para el futuro de nuestros ecosistemas.

Viernes, 07 Febrero 2025 10:06

La violencia y el problema del mal

El Doctorado en Filosofía y la Maestría en Filosofía (sedes Cali y Buga) invita a la conferencia inaugural La violencia y el problema del mal, a cargo del filósofo y el profesor jubilado de la Universidad del Valle Angelo Papacchini. 

El conferencista es licenciado en Filosofía de la Universidad de Roma, con una tesis dirigida por el profesor Gennaro Sasso, y Doctor Honoris Causa por la Universidad del Valle. En 1977 se vincula a la Universidad del Valle y dirige por varios años la revista Praxis filosófica y el grupo de investigación Praxis. Ha publicado un importante número de artículos y libros, entre los que cabe destacar El problema de los derechos humanos en Kant y Hegel (1993), Filosofía y derechos humanos (1994), Los derechos humanos, un desafío a la violencia (1997), Derecho a la vida (2002), Tratado sobre la violencia (2023) y Tratado sobre el amor (2024). También ha sido editor de obras colectivas, como Violencia, guerra y paz, una mirada desde las ciencias humanas (2001) y Obras clásicas del pensamiento político (2002).

Sobre el tema de la conferencia, La violencia y el problema del mal, el profesor Papacchini comienza subrayando que “En cuanto a mi interés por estos temas, se remonta a los inicios de los 90, la del estudio de la violencia, un problema que requiere de un enfoque interdisciplinario, y en el que los filósofos pueden hacer aportes valiosos, en asuntos claves como la aclaración conceptual, la distinción entre violencia, fuerza y poder, o la posibilidad de justificar algunas formas de violencia desde la ética o desde la teoría política. Es más reciente mi interés por el tema del mal, una cuestión que me vi obligado a enfrentar a raíz de accidentes, muertes prematuras y enfermedades, en mi círculo familiar y en mi persona”.

La actividad académica se realizará el miércoles 12 de febrero, 2025, a las 6:00 p.m. en el Auditorio Germán Colmenares, edificio D-10, Facultad de Humanidades.  Transmisión streaming por YouTube https://www.youtube.com/live/YgdDEAGs1QE

 

El Doctorado de Humanidades y la Maestría en Historia de la Facultad de Humanidades invitan a la conferencia "Imágenes e ideas en el proceso de construcción de la nación", a cargo de Alfonso Múnera Cavadía. Esta actividad es la conferencia inaugural de la nueva línea de investigación "Historiografía de la literatura colombiana" del Doctorado de Humanidades.

Alfonso Múnera Cavadía es magíster en Historia y doctor en Historia Latinoamericana y del Caribe (Universidad de Connecticut). Es un académico y diplomático colombiano, reconocido por su experiencia en la historia de la región del Caribe. Se enfoca en temas como el regionalismo, la independencia y el multiculturalismo. Su trabajo destaca la influencia afrocolombiana y las dinámicas sociopolíticas de la costa caribeña. Es autor de "El fracaso de la nación: Región, clase y raza en el Caribe colombiano (1717-1810)" (1998), un análisis crítico del proceso de construcción de la nación en Colombia y la marginación de la región del Caribe. El trabajo de Múnera Cavadía tiende puentes entre la academia y las políticas públicas al subrayar la importancia de las identidades regionales en la configuración de la historia nacional.

Transmisión vía streaming

La actividad académica se realizará el 13 de febrero a las 5:00 p.m., en el Auditorio Germán Colmenares, primer piso D10, sede Meléndez.

 

Alfonso Rubio
Departamento de Historia 
Facultad de Humanidades
Universidad del Valle
 
 

El lunes 27 de enero de 2025 se conmemoró el 80 aniversario de la liberación del campo de concentración nazi de Auschwitz (Polonia). Seguramente habrá muchas otras fechas que siempre estarán recordándonos momentos trágicos de la historia y momentos del exterminio del “nazismo”, un término asociado hoy en día a la ultraderecha, en la que se incluye al “neofascismo” o al “neonazismo”, ideologías que revelan marcas xenófobas, racistas, homófobas, teocráticas o reaccionarias y suelen conducir a violencias políticas que amenazan contra grupos de supuesta inferioridad y hasta contra la propia institucionalidad. Momentos de “unos hechos tan reales que, en comparación con ellos, nada es igual de verdadero; una realidad tal que excede necesariamente sus elementos factuales”. Esta es la aporía de los campos de concentración nazis, esta es la aporía, dice Agamben refiriéndose a Auschwitz, “del conocimiento histórico: la no coincidencia entre hechos y verdad, entre comprobación y comprensión”.

Este 27 de enero del presente 2025 nos lleva a recordar otro campo de concentración, el de Mauthausen (Austria), del que hablamos en el ensayo titulado “Los archivos del mal: ¿un discurso sin autor? Ildefonso Nalda Nájera en el Archiv der KZ-Gedenkstätte Mauthausen”. A partir del significado de “archivo” que encontramos en la Arqueología del saber (1969), de Michel Foucault, y las interpretaciones que de él hace Giorgio Agamben en Lo que queda de Auschwitz (2005), exponíamos algunas consideraciones sobre el concepto de autor en los que denominamos “archivos del mal”, refiriéndonos con esta expresión a los conjuntos documentales producto de situaciones o regímenes propicios a crear escenarios de violencia disímiles.

Estos archivos que, generalmente, se originaron en el ejercicio de unas funciones institucionales, forman parte hoy día de los fondos llamados comúnmente “centros de memoria histórica” y son necesarios para poner en marcha el ejercicio de los derechos democráticos. La biografía del español Ildefonso Nalda Nájera, un perseguido del régimen franquista que murió en el Campo de Concentración de Mauthausen y el Archiv der KZ-Gedenkstätte Mauthausen (Archivo del Lugar de la Memoria del Campo de Concentración de Mauthausen), con sede en Viena, y que ahora custodia documentos y objetos relacionados con este campo de concentración, constituyeron el modelo que guio el contenido del ensayo. 1

Después de más de medio siglo de conflicto en Colombia, a inicios del año 2014, comenzó a hablarse de la llegada de la “era posconflicto” como un deseo cercano a convertirse en realidad. El prolongado y sangriento enfrentamiento armado entre el Estado colombiano y uno de los más viejos movimientos guerrilleros del mundo ha producido innumerables hechos violentos: matanzas, desapariciones, desplazamientos forzados de población civil, secuestros, magnicidios, paramilitares, extorsiones y usurpación de tierras. Salir de la estructura mental que tales hechos han ido forjando en la sociedad colombiana, sustentada fundamentalmente por dos grandes pilares –la desconfianza y la anulación del otro–, exige recorrer, con toda seguridad, un largo camino donde una gobernabilidad responsable pueda reconstruir la radiografía de un conflicto que se ha entendido a retazos y en el cual muchos de sus protagonistas, víctimas y victimarios, todavía permanecen hoy en la sombra.

Como en otros países que han padecido regímenes propicios a crear escenarios de violencia disímiles 2, los archivos documentales colombianos, cualquiera que sea su rango institucional o su adscripción pública o privada, o lo que haya quedado de ellos desde que en el año 2016 se pusiera fin al conflicto, se han convertido en una pieza clave para posibilitar la reconstrucción histórica de los hechos. También en un elemento importante para la justa “reparación de daños” que, a instancias de un signo político u otro, de una asociación u otra, implica un deber ético.

En países suramericanos como los mencionados, las prácticas de la memoria tienen un acento claramente político y se ven afectadas, incluso originadas, por la cobertura mediática internacional, obsesionada por la memoria y su exhibición virtual. Pero, tal vez, las prácticas nacionales de estos países, que todavía no han podido escapar de los efectos de la violencia política, estén representando, como nos dijo Andreas Huyssen (En busca del futuro perdido. Cultura y memoria en tiempos de globalización, 2002), una oposición a los efectos de la globalización de la navegación en red, que niega el tiempo y el espacio. Desde una eterna inestabilidad política y económica, en estos países el tiempo de la historia no encuentra un futuro similar al de otras actuales democracias, como si la memoria del pasado estuviera activa; mejor dicho, como si el pasado estuviera vivo en familias, regiones y hasta en partidos políticos.

En el ensayo mencionado, comenzamos refiriéndonos a Colombia porque hablábamos desde este país, en el que actualmente nos encontramos. En él, no sin dificultades, siguen consolidándose los acuerdos de paz y el dinamismo que quiere darse tanto al Centro Nacional de Memoria Histórica como a otras instituciones similares que conservan documentación directamente relacionada con el conflicto armado colombiano. Sin embargo, como decimos, archivos o centros documentales semejantes se encuentran en muchos otros países. Particularmente, tomamos el ejemplo del Archiv der KZ-Gedenkstätte Mauthausen para pensar en sus fondos documentales como un sistema de relaciones interno que, en sus orígenes, obedeció a la voluntad creadora del régimen burocrático nazi. Y de dicho ensayo, ahora que nos da la oportunidad la conmemoración de los ochenta años de la liberación del campo de concentración de Auschwitz, presentamos aquí, en esta ocasión, un breve resumen.

Como categorías de percepción histórica, tiempo y espacio están inevitablemente ligados a múltiples interpretaciones y ello lo demuestra la cantidad de discursos de la memoria que en el presente se suceden en todos los continentes, rasgo característico de la cultura contemporánea. La recurrencia de las políticas genocidas en Ruanda, Bosnia y Kosovo en la década de 1990 y, con más razón, el genocidio que Israel comenzó a llevar a cabo en Palestina, a raíz del atentado perpetrado por Hamás (Movimiento de Resistencia Islámica) desde el 7 de octubre de 2023, están haciendo resurgir el Holocausto como un, según Huyssen, “tropos universal”. Tal circunstancia permite que su memoria se traslade a situaciones locales (historias de naciones o estados específicos) alejadas histórica y políticamente respecto del acontecimiento original. En el movimiento colombiano de los discursos de la memoria, así como en el de otros países latinoamericanos, el Holocausto pierde sus características de acontecimiento histórico concreto y comienza a funcionar como metáfora de otras historias traumáticas que reclaman su relato específico.

Estos son discursos de la memoria basados, fundamentalmente, en testimonios orales de presencias todavía vivas, en el papel del museo como conservador del recuerdo y en testimonios documentales de distintos archivos. Archivos que, utilizando una terminología procedente de la conocida expresión de Hannah Arendt, la “banalidad del mal” (Eichmann en Jerusalén. Un estudio sobre la banalidad del mal, 1963) hemos llamado “archivos del mal”; es decir, archivos no deseados en el imaginario de un “bienestar universal” que, sin embargo, tienen origen en todo tiempo y lugar y van creciendo. Lo hacen, al parecer (pensemos en los enfrentamientos interminables del Oriente Próximo y África, y en las recientes confrontaciones entre Rusia y Ucrania o Palestina e Israel), cada vez con mayores impulsos, como si uno de sus principios, el de la génesis documental, estuviese ligado a la autoría de una inevitable fatalidad.

Desde la década de 1980, en las sociedades occidentales surgió como fenómeno cultural y político el asunto de la “memoria”, un mirar al pasado que contrastaba con la tendencia de principios del siglo XX de privilegiar la modernidad que depararía el futuro. El papel del archivo/museo como lugar de conservación y de visita de la alta cultura, dio paso al archivo/museo como medio de masas, como marco de puesta en escena que abría a la sensibilidad del público experiencias de posible cotidianidad cultural.

Durante el año 2005, en Guatemala, una explosión descubre el archivo que la Policía Nacional había mantenido en secreto desde los años cuarenta del siglo XX. En él se encuentran las fichas de más de 200.000 guatemaltecos espiados, torturados y asesinados por sus creencias políticas. El archivo pone de manifiesto no solo la confirmación de que tras todos los asesinatos se encontraba el Gobierno y los “escuadrones de la muerte” o los “ojo por ojo” (grupos paramilitares de extrema derecha), sino también la trama colaboracionista que posibilitó llevar a cabo el golpe de Estado de 1954. Como una paradoja extraída de Primo Levi (“El hombre es aquel que puede sobrevivir al hombre”), el archivo también pone de manifiesto que los hombres son y seguirán siendo un peligro para su propia especie.

Los archivos que un día formaron parte del “exterminio”, de la “violencia”, y que pudieron rescatarse forman hoy en día o constituyen parte de los fondos documentales de los llamados generalmente “centros de la memoria histórica”. En ellos también importa el “quién”, qué se registra en el archivo, qué se deja afuera, qué se prohíbe ver. A la manera del biógrafo, según Leonor Arfuch (Crítica cultural entre política y poética, 2008), “quien construye un archivo para salvaguardar la memoria (para una posteridad) lo hace a menudo en ese movimiento especular, de admiración e identificación, en que un yo se desdobla en otro sin alinear por ello su propia voz”. La “aparición con vida” de fotografías, entrevistas, relatos y objetos de las madres de mayo en Argentina representa hoy la “restitución de las genealogías” y el descubrimiento de la “violencia del archivo”: listas ocultas de desaparecidos, documentos textuales, pruebas, identificaciones, rastros biográficos que finalmente afloran hacia la construcción de un relato del “nunca más”.

Es notable hoy en día el aumento de la restauración historicista de viejos centros urbanos; paisajes, edificios y hasta pueblos enteros convertidos en museos; la voyerización y el comercio de la nostalgia, las videograbaciones de visualización virtual que funcionan como escaparate de archivos, museos y centros de la memoria; la escritura de memorias y confesiones; el auge de la autobiografía y de la novela histórica; prácticas de la memoria en artes visuales que suelen centrarse en la fotografía; los documentales históricos; la literatura psicoanalítica sobre el trauma; los aniversarios, y las conmemoraciones y monumentos.

La acumulación irregular que consigue la memoria a base de multitud de escenas y momentos, con su correlato obligado de olvidos, silencios, represiones, tiene su correspondencia en el archivo. Aquí, los rostros son frecuentemente fragmentarios y solo significan en relación a la totalidad de la continuidad discursiva de la que hablamos, inalcanzable en las dimensiones espaciales y temporales del archivo, cuya narrativa se caracteriza por su tensión hacia el futuro, por su deseo de presencia y conservación.

Los cuerpos de la vida se han perdido difuminados entre el pasado y el futuro, pero el archivo sigue caminando y sus fantasmas también. Así como el documento en su origen cumplía su función, deben dirigirse al cumplimiento de una función reparadora. El interés de los archivos de la seguridad de Estado de los desaparecidos regímenes represivos queda reflejado en el estudio elaborado por un grupo de trabajo del Consejo Internacional de Archivos en los años 1995 y 1996. Dicho informe abarca el periodo de 1974 a 1994 y analiza la situación de los archivos de la represión en países muy diferentes, pero que tienen el componente común de haber sufrido durante largo tiempo la opresión de un Estado totalitario de derechas o de izquierdas. Es el caso de España, Grecia, Portugal, países de América Latina (Argentina, Paraguay, Chile, Brasil), Zimbabwe, Suráfrica y los países de Europa central y del este. El informe reafirma el interés de su conservación no solo para reconstruir un pasado reciente, sino, sobre todo, como lo viene haciendo el Archiv der KZ-Gedenkstätte Mauthausen, para poner en funcionamiento el ejercicio de los derechos democráticos, entre ellos, la amnistía para los delitos de opinión o reparación a las víctimas de la represión o a sus familias.

La desaparición de los documentos, muchas veces, impide avanzar en la búsqueda de responsabilidades políticas y en la clarificación de los crímenes de Estado. El mismo informe, así lo hacen saber Alberch Fugueras y Cruz Mundet (¡Archívese! Los documentos del poder. El poder de los documentos, 1999) describe, en este sentido, los casos de Grecia, de la DINA –Dirección de Inteligencia Nacional– en el régimen de Pinochet y de Suráfrica, donde desaparecieron los documentos de su policía secreta, la NIA –siglas en inglés de Agencia Nacional de Inteligencia–. La falta de testimonios documentales en algunos casos ha hecho necesaria una reconstrucción de la represión a partir de testimonios personales. La llamada Comisión para la Verdad y la Reconciliación fue en Chile la encargada de esta reconstrucción. Los archivos del Ministerio para la Seguridad del Estado de Alemania (más conocido por la abreviatura alemana Stasi), por el contrario, se conservaron casi en su totalidad y han permitido la depuración de responsabilidades.

Los discursos de la memoria, aunque enmarcados en una inercia global, siguen casos de países concretos que luchan por crear sistemas políticos de verdadera democracia como consecuencia de historias signadas por la violencia. Lo que estos discursos ponen en juego son asuntos como los genocidios, las limpiezas étnicas, las migraciones, los derechos de las minorías, la victimización o la imputación de responsabilidades.

Tal vez, las políticas públicas mediáticas hagan comprensible que la obsesión por la memoria obedezca al temor por el olvido, articulado este último a los crímenes y desapariciones en Colombia. El miedo al olvido o a la repetición del mal se enfrenta al riesgo de una excesiva comercialización cultural de la memoria, que corre pareja al riesgo de que olvidemos la esencia histórica de los acontecimientos y nos diluyamos en la transitoriedad que imponen las políticas incompletas, las modas globales por la memoria o la influencia de los nuevos medios como vehículos que parecen atrapar toda forma de recuerdo y, además, no transportan la memoria, que es de todos, con inocencia.

El archivista, como el autor de una biografía o una autobiografía, debe construir una puesta en marcha y unas categorías clasificatorias que concedan orden a la memoria escrita como una narración que solo adquiere sentido en el conjunto de un sistema de relaciones. La claridad de saber sobre un hecho, una impresión, un recuerdo, como saber de un documento aislado o un conjunto de documentos que ya de por sí mantienen una específica relación en el expediente que forman, depende de la trama que el archivista, como el narrador, debe construir a base de una exposición conceptual de sus contenidos.

El archivo y la biografía son recurrentes en el mundo contemporáneo. Archivos secretos que se descubren o aparecen a la luz pública, por prescripción de plazos legales, por decisión política o por lógica mediática, potencian la posibilidad de la reconstrucción biográfica con relatos, registros institucionales y diversos artefactos. Es el caso de los documentos del Stasi de la Alemania del Este; de los de la Dirección de Investigaciones de la Policía de la Provincia de Buenos Aires –Dipba-, en la capital argentina, o de los de Colombia, conservados en el Centro de la Memoria Histórica en Bogotá. Archivos del mal, así llamados por sus orígenes creadores, que, bajo unas funciones similares a las del museo o del memorial, como el Archiv der KZ-Gedenkstätte Mauthausen, sirven para cumplir funciones donde la memoria, que puede hacerse visible de muy variadas formas, debe actuar como eje de compromiso social.

Según Huyssen, en contra de algunas conocidas consideraciones que hablan de “museizar” como lo contrario de conservar, como un acto televisivo de congelar, esterilizar, deshistorizar y descontextualizar, la museización o el archivo del Holocausto no simula lo real ni contribuye con ello a su agonía. El contenido del Archiv der KZ-Gedenkstätte Mauthausen, como el contenido del Centro de la Memoria Histórica de Colombia, posee unas connotaciones de tragedia que transmiten y seguirán moviendo sensibilidades de compromiso en el presente. El museo y el archivo no pueden neutralizar temores y angustias sobre la actualidad, pero la seducción de sus objetos y de sus documentos (reliquias del pasado) son presentados en una continua actualización cuyas interpretaciones nunca quedan del todo aisladas de cierta pureza u originalidad que desprenden los objetos/documentos. Ellos ubican siempre al espectador en la intensidad del presente, y la mirada (siempre viva) no juzga ya un pasado muerto u osificado.

Nuestro presente, con el ascenso global de la ultraderecha o los fascismos europeos, puede ser contrastado con la puesta en escena del museo-archivo o el archivo-museo en una sociedad en la que la actividad cultural funciona como una agencia de socialización comparable pero también enfrentable al devenir de una nación, a las políticas de sus Estados. Lo real no puede olvidarse y la materialidad de lo real constituye el soporte de un aura que trasciende el tiempo de una memoria llena de experiencias que estuvieron fuera de lo común.

En la Terraza del ingenio
Cali, a 29 de enero de 2025
 

1. “Los archivos del mal: ¿un discurso sin autor? Ildefonso Nalda Nájera en el Archiv der KZ-Gedenkstätte Mauthausen”. Información, cultura y sociedad, n° 41, 2019, p. 57-80. Más ampliado, este mismo ensayo podrá leerse en el libro titulado Escrituras y tramas del archivo, que publicará la Universidad del Cauca en este mismo año de 2025.

2. Pensemos en los casos de Alemania y Austria después de la Segunda Guerra Mundial; el de España después de la dictadura franquista; los de Sudáfrica, Grecia y Portugal, y los de los países de América Latina como Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile, Guatemala o El Salvador.

La Cátedra Germán Colmenares del Departamento de Historia de la Facultad de Humanidades invita a la conferencia "Hacia la independencia. Derechos, multitudes y revolución en Colombia", a cargo de Ricardo Sánchez Ángel. El abogado y profesor Marino Canizales estará al frente de la presentación y moderación la conferencia. La actividad se realizará el 6 de febrero en el Auditorio Germán Colmenares, a las 6:00 p.m.

Martes, 28 Enero 2025 17:04

La paz: un campo en construcción

La Universidad del Valle y la Pontificia Universidad Javeriana invitan a la actividad académica programada en conmemoración del primer año del Doctorado Interinstitucional en Estudios para la Paz. La invitada es Gloria Isabel Cuartas Montoya, directora de la Unidad de Implementación del Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera. El conversatorio girará en torno a su libro Geografías de la guerra y geografías de la paz (2024).

Gloria Cuartas Montoya es una destacada líder social, defensora de los derechos humanos y política colombiana, reconocida por su labor en la promoción de la paz y la justicia social en medio del conflicto armado en Colombia. Nació en 1958 en Apartadó, Antioquia, una región marcada por la violencia y la lucha por la tierra.

La actividad tendrá lugar en el Auditorio Ángel Zapata de la Biblioteca Mario Carvajal, el día 11 de febrero de 2025, 8:00 a.m.

Programación 

Lunes, 27 Enero 2025 15:45

Nueva edición de Historia y Espacio

Anunciamos que la Revista Historia y Espacio del Departamento de Historia de la Facultad de Humanidades acaba de publicar su más reciente edición. El dossier se titula "Intercambios, interacciones y sinergias en las costas americanas y asiáticas del océano Pacífico en una perspectiva de larga duración".  Con esta nueva publicación, el lector podrá reflexionar sobre los estrechos vínculos y los vigorosos lazos que a través del Pacífico se establecieron entre América y otros continentes desde el siglo XVI hasta nuestros días. Además, integran esta edición de nuestra revista dos artículos de tema libre y dos reseñas. Para acceder pinchar en la portada:

 

El Departamento de Historia de la Facultad de Humanidades anuncia que se encuentran abiertas las inscripciones para el Diplomado en Estudios Afrocolombianos y de la Diáspora Africana. Este se realizará entre el 14 de febrero y el 12 de abril de 2025.  El Diplomado surge de la necesidad de comprender el vasto mundo de las culturas negras, afrocolombianas, afrodiaspóricas y/o afrodescendientes siempre en diálogo con el continente africano donde surgió la maternidad humana. En ese marco, la Universidad del Valle cuenta con uno de los programas de Historia y de Licenciatura en esa disciplina con más tradición en el país. Dan cuenta de todo este acervo las publicaciones, las tesis de pregrado, maestría y doctorado así como diversos informes que muestran un balance prolífico para el Departamento de Historia en los temas objeto de este diplomado. En este sentido, invitamos al movimiento social, a estudiantes tanto de la Universidad como de otras instituciones, a los docentes o etnoeducadores, pensadores e intelectuales interesados en profundizar sus conocimientos a participar de esta oferta teórico-práctica que trabajará en torno a tres ejes fundamentales: la historia de África, la diáspora africana y los estudios afrocolombianos.

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