
La investigación historiográfica no ha dedicado suficiente tiempo al estudio de los barrios populares de Cali, de allí que el libro Espacio y poblamiento en la ladera suroccidental de Cali: Sector Siloé, décadas 1910-2010, de Apolinar Ruiz López, se constituya en el primer abordaje que convierte a esta zona en unidad de análisis de una manera sistemática y profesional.
Pero esta no es la única cualidad de la obra publicada por la Colección Historia y Espacio del Departamento de Historia de la Universidad del Valle. Además, tiene la característica de abarcar 100 años de vida de este sector de la población de Cali. En ese orden de ideas, hablamos con su autor para conocer cómo se llevó a cabo el trabajo:
¿Cuándo se llevó a cabo la investigación?
Mi familia llegó en la década de los setentas (70) a la colina de Siloé, lo que hace que tenga un conocimiento vivencial del sector. Además, desde el año 2001 me vinculé a la Asociación Cultural La Red ACCR, organización comunitaria ubicada en el barrio Brisas de Mayo, uno de los once (11) barrios que integran el sector de Siloé (administrativamente este sector se le conoce como la Comuna 20), donde nació mi interés por estudiar en la Universidad del Valle y profundizar en la historia de la Comuna. Así, desde el principio, como estudiante universitario, dirigí todos mis trabajos de investigación durante el pregrado al territorio de Siloé; esto me llevó a que pudiera, al final de mi carrera, enfrentar la escritura de este libro abarcando un período tan importante de 100 años en la historia del sector.
¿Por qué es importante historiar los barrios de la ciudad?
La historia social y cultural de Cali está por hacerse. Lo que más encontramos, en términos historiográficos, es la historia del desarrollo de la infraestructura de la ciudad, los servicios públicos y la conformación de algunas instituciones, hecha por los profesores Jacques Aprile, Jairo Henry Arroyo, Gilma Mosquera y Edgar Vásquez, pero la historia de la gente de a pie aún está por hacerse, la gente que construye sus barrios y crea colectivos de trabajo para mejorar sus condiciones de vida. Esta historia está en la memoria oral, en la palabra e implica otro tipo de trabajo para el historiador.
¿A qué hace referencia cuando habla del sector suroccidental Siloé?
Siloé es un barrio que pertenece a la comuna 20, conformada por once barrios, pero la gente nombra todo el sector como Siloé, que es el barrio más antiguo y más grande y data de la década de 1910. Detrás de él, como barrios aledaños, están Alberto Lleras Camargo, 1957, y Brisas de Mayo, 1981.
¿Cuáles son los aspectos principales que aborda el libro?
Partí de tres inquietudes fundamentales que aquejan a los que habitamos en este sector: ¿Cuál fue el origen del poblamiento? ¿Por qué no se han legalizado los terrenos de muchos de sus habitantes? ¿Por qué se estigmatiza a las personas que viven en el sector?
Hay gente con más de noventa años viviendo en el sector y no tiene una escritura pública de su vivienda, y en lugar de inversión social hay estigmatización, Hay un descuido estatal en una zona donde habitan por lo menos cien mil habitantes.
¿Y sobre el poblamiento qué encontró?
Encontré familias con más de tres generaciones en Siloé y no tienen escrituras públicas, tampoco han recibido respuesta oportuna del Estado y la Alcaldía de Cali para solucionar esta situación, a pesar de que la Ley los obliga a dar una respuesta. Así, la solución se sigue dilatando. Por ejemplo, las tierras del sector que eran de la Familia Müller, y que ellos decidieron vender o ceder para la venta a los pobladores del sector, siguen sin el trámite respectivo, y sólo por conveniencia la Alcaldía de Cali compró y legalizó los terrenos que necesitaba para la construcción de una de las estaciones del MIO Cable, ahí el territorio si es legal.
¿Cómo se llevó a cabo este poblamiento?
En las lomas de Siloé había colonos campesinos y existió una zona de carbón mineral donde los propietarios de las tierras, para usufructuarlas, las daban en alquiler o vendían a ingenieros mineros o personas que querían extraer el carbón. Estas personas, a su vez, entregaban terrenos para que los mineros hicieran asentamientos para ellos y sus familias. Esta fue una primera forma de poblamiento. Luego, a sabiendas que la zona estaba constituida por ejidos, y que la población crecía sin que el Estado diera una respuesta a la necesidad de vivienda, la gente se organizó y se apropió de terrenos ejidales de la zona. El Estado reaccionó diciendo que era zona de alto riesgo, pero jamás dio otra alternativa de vivienda. Finalmente esta ocupación se legalizó como un barrio reconocido de la ciudad. Todo esto ocurrió entre 1910 y 1940.
Luego vino la conformación del barrio Alberto Lleras, en 1957, que sí fue una toma de tierras por los mismos motivos: falta de vivienda para la gente más desprotegida que pedía que se liberaran los ejidos o se reclamaran aquellos que estaban en manos de familias prestigiosas de la ciudad.
Por último está Brisas de Mayo, que se conformó con terrenos que puso a la venta la familia Müller, en la década de los años sesenta, cuya venta se complicó por la intervención del Estado que no permitió que se vendieran más tierras en la zona.
¿Sobre el tema de la estigmatización qué dice el trabajo?
Que se ha tratado a la población del sector como invasores y de esta manera se los estigmatiza, trato que no han recibido familias prestigiosas como los Borreros, Garcés o los propietarios del Club Campestre, que tienen o han usufructuado los ejidos de la ciudad.
¿Qué le aporta Siloé a la ciudad?
Difícilmente la industria azucarera, el sector industrial y el Ferrocarril del Pacífico hubieran podido funcionar sin el carbón que extraían los mineros en las laderas de Cali. Actualmente, Siloé es el único barrio de Colombia que tiene dos medallas olímpicas, gracias a Jacqueline Rentería, pero son muchos los deportistas que se destacan, como el histórico jugador del América de Cali Norman el “Barby” Ortiz. Culturalmente, allí nacieron los ‘diablitos’ y sus chirimías decembrinas y estamos entre los pioneros en la creación de academias de bailarines de salsa, por hablar solo de aspectos culturales emblemáticos.
Además la población de Siloé ofrece un importante recurso humano al sector de los servicios y la construcción. Gran parte de la ciudad ha sido levantada por gente de Siloé. A pesar de todo esto, muchos pobladores tienen que negar su origen cuando van a solicitar trabajo, porque la estigmatización social no deja ver el esfuerzo colectivo que ha sido fundamental para mejorar las condiciones de vida de quienes habitan el lugar.

La Escuela de Estudios Literarios de la Universidad del Valle invita:
Cuentos a color ¡la lectura en voz alta se toma Univalle!
Fecha:
Sábado 1 de Julio del 2016
1:00 P.M. -5:00 P.M.
Lugar:
Pasillo verde entre Administración y la Biblioteca Mario Carvajal

Estimados colegas,
Una vez posesionada como Decana de la Facultad para el periodo 2016-2019, me dirijo a ustedes para hacer un reconocimiento al proceso democrático y participativo que llevó a que el Claustro de Profesores de la Facultad, por mayoría, me escogiera como Decana para un nuevo periodo.
Quiero también dar mis agradecimientos a los profesores que siguen creyendo en el trabajo en equipo de la dirección de la Facultad y que me apoyaron con su voto.
Además de las propuestas de mi Plan de Trabajo, hemos retomado ideas, reflexiones y propuestas que surgieron en los Claustros, así como también algunas planteadas por los otros dos colegas candidatos que me acompañaron en todo el proceso y de otros colegas en sus escritos públicos firmados; ideas y propuestas que serán retomadas por el equipo de dirección para considerar su articulación con la agenda que presentaremos para su discusión, una vez nos reintegremos del receso de vacaciones en agosto próximo, inicialmente al Consejo de Facultad como máximo órgano de la Facultad y posteriormente al Claustro de Profesores de la Facultad.
Quiero invitar a los profesores del Claustro de la Facultad en su conjunto, al Consejo de Facultad, así como a los comités asesores -Comité de Currículo, Comité de Investigaciones y posgrados, Comité de Comunicaciones- para que aunemos esfuerzos y asumamos los compromisos que nos competen a cada uno de nosotros como parte fundamental de la comunidad académica de la Facultad.
Para el equipo de dirección de la Facultad -Decana, Vicedecanos y Consejo de Facultad- esta nueva elección significa un gran compromiso que nos impulsa a seguir trabajando, como lo hemos venido haciendo, para darle continuidad a una serie de tareas que apuntan a la construcción colectiva de la Facultad que todos queremos.
Con mi mayor respeto y aprecio,
GLADYS STELLA LÓPEZ JIMÉNEZ
DECANA
FACULTAD DE HUMANIDADES

Presentación del Libro "Campesinos, poblamiento y conflicto" de Eduardo Mejia.
Miércoles 22 de junio
3:00 p.m.
Sala Mutis, División de Bibliotecas de la Universidad del Valle
UNIVERSIDAD DEL VALLE
CÁTEDRA UNESCO PARA LA LECTURA Y LA ESCRITURA
Inscripciones abiertas del 20 de junio al 5 de agosto del 2016.
1. Público: Profesores activos de Educación Media y Universitaria de todas las áreas del conocimiento.
2. Descripción: Se propone mostrar una didáctica pertinente con una teoría del lenguaje socio-histórica y cultural acorde con una mirada del lenguaje en uso y un aprendizaje interactivo. A partir del abordaje discursivo del lenguaje se mostrará cómo funcionan los discursos sociales que proponen puntos de vista y deliberan sobre las ideas.
3. Cursos principales:
I. La cohesión y la coherencia de los discursos.
II. Diversidad y complejidad enunciativa: la construcción de los argumentos.
III. Argumentar dialécticamente para debatir como sujeto razonable.
IV. La perspectiva discursiva del lenguaje y el aprendizaje basado en proyectos - acompañamiento.
4. Inscripción: $30.000.
5. Inversión: $1.200.000 ($1.100.000 por cada profesor si se presentan 5 de la misma institución).
6. Intensidad horaria: 135 horas.
7. Horario: sábados de 8 a.m a 1 p.m.
8. Duración: Periodo agosto-diciembre. Inicio de actividades: 20 de agosto del 2016.
9. Lugar: Universidad del Valle, Sede Meléndez.
10. Contacto:
lizeth.rayo@correounivalle.
Tel: 3334895/ 3192989604 (Cátedra UNESCO para la Lectura y la Escritura, Edificio 385, oficina 2006)
Tel: 3398497 (Escuela de ciencias del Lenguaje, edificio 315, secretaría)
11. Mayor información e inscripción:
http://goo.gl/forms/

El Archivo Histórico de Cali nunca ha tenido como director o coordinador del mismo a un profesional de la Archivística. Tampoco nunca para optar a su cargo se ha creado una plaza fija cuya consecución deba conllevar un obligado proceso de convocatoria pública. Esto último también ocurre con el Archivo Central de la Universidad del Valle, cuyas funciones directivas deben ser cubiertas mediante concurso público. Y lo mismo sucede, no localizo mis pretensiones, sólo las ejemplifico, con muchos otros archivos colombianos.
El colectivo profesional de los archivistas en Colombia todavía no es amplio ni está suficientemente unido. Es difícil así generar un clima de opinión que favorezca la función de un oficio tan antiguo como desconocido que tiene por objetivo principal la conservación, organización y difusión de los documentos que producen las entidades públicas y privadas. Pero los escasos archivistas profesionales con los que contamos son conscientes de la riqueza investigativa y de las múltiples posibilidades educativas que encierran los archivos, hayan alcanzado la categorización de “históricos” o sigan siendo un servicio útil a las instituciones que los generan y a los ciudadanos que se relacionan con ellas.
El sector profesional, por tanto, es consciente de la pluralidad de sus funciones y reivindica mejoras económicas comparables a las mejoras con que puedan contar el resto de profesionales de la administración pública. Reivindica también posibilidades de mayor formación académica o el establecimiento de planes de estudio dedicados a su profesión; y reivindica, como consecuencia de esto último, que los organismos públicos (municipales, departamentales, estatales, universitarios) creen plazas destinadas a trabajar en sus archivos, bien como director o responsable, bien como técnico-archivista o bien como auxiliar de archivo. Que se creen puestos primero y que éstos luego no se concedan por designo político o clientelar.
La imagen común del archivo como servicio intermediario entre lo que él custodia y sus usuarios y como un servicio de mera utilidad informativa y función elemental de poner orden a los documentos, limita inicialmente su valoración entre políticos y altos funcionarios, que suelen percibir el archivo como un servicio exclusivo de trámite facilitativo. Todavía los archivos son, como tantas otras cosas, una asignatura pendiente de las reformas de la administración pública colombiana para superar la mirada simplista de los mismos.
Actualmente, la imagen del archivo, asociada a connotaciones de lo “antiguo” o lo “histórico”, sigue haciendo que la titulación más extendida ocupando puestos de responsabilidad o práctica archivística, sea la del historiador, quizá una de las más apropiadas para los archivos de interés eminentemente histórico. Pero las llamadas nuevas tecnologías, al servicio, hoy en día indispensable, de la organización documental, están desplazando dicha titulación hacia otras más afines con ellas que derivan de carreras como las de Sistemas de información, Ingeniería de sistemas o Ciencias de la Administración; y, más específicamente, hacia titulaciones de carreras que sí tienen por objeto central el “documento escrito”: las Ciencias de la información y la Archivística, cuyos pensums, generalmente, se inclinan mayoritariamente por la gestión documental (el records management) desde conceptos y metodologías que interrelacionan las ciencias o disciplinas de la información y la documentación con la utilidad y capacidad organizativa de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación).
No son todavía suficientes los planes de estudio implementados en programas educativos relacionados estrictamente con las “ciencias documentales”, pero sí hay un exponencial número de licenciados o diplomados en ellas que reclaman la creación de puestos laborales cuya obligada convocatoria pública esté al servicio de los archivos. Lo mismo ocurre con el mundo de las bibliotecas, donde podemos encontrar trabajando a manadas de inexpertos que están ocupando el puesto que reclaman quienes sí se han formado en estudios bibliotecológicos.
La diversidad de funciones que genera un archivo hace necesaria la existencia de profesionales cualificados. Los procesos relacionados con el tratamiento de la documentación deben realizarlo los profesionales especializados en archivística, cuyas plazas públicas requieren una consecuente convocatoria pública que, sin excluir titulaciones afines, dibujen un perfil profesional adecuado a la necesaria correlación entre una eficaz y responsable función archivística y su adscripción a la institución donde se instala el servicio de archivo.
Cali, 18 de junio de 2016
Alfonso Rubio

Ana María Carabalí Giraldo, estudiante de la licenciatura en Lenguas extranjeras, inglés y francés, de la Universidad del Valle, recibió en el mes de mayo de este año la beca al mérito académico, que anualmente otorga el Centro Colombo Alemán de Cali. Esta beca se otorga a un estudiante destacado para cursar estudios intensivos de idioma y cultura en Alemania.
En el año 2015, Ana María también recibió la distinción de Mejor puntaje nacional Saber Pro (ECAES), de parte del Ministerio de Educación. Paralelo a su proceso de formación en el programa de lenguas extranjeras, ella se desempeñó como docente de inglés en esta universidad y en reconocidos Colegios de la ciudad de Cali, como el Liceo Benálcazar y los colegios bilingües Philadelphia y Bennet. También, Realizó estudios de intercambio en USA. Actualmente continúa desempeñándose como docente del programa de extensión de la Escuela de Ciencias del Lenguaje de la Universidad y, a su vez, labora con la Alcaldía de Cali, en el equipo que coordina el Programa de fortalecimiento de Lenguas extranjeras de la Secretaría de Educación Municipal.
En el marco de la beca a Alemania, Ana María Carabalí representará a Colombia en una clase a la que asisten más de 32 países. Ella debe su saber en la lengua germana gracias a que el Colombo Alemán de Cali la ha acogido y becado por más de 2 años, debido a su alto desempeño académico. Esta institución ha invertido también en proyectar la como profesional en lenguas extranjeras, con capacidad de fortalecer las relaciones educativas entre Colombia y Alemania.
Otros reconocimientos - Condecoraciones:
Febrero 24 de 2015. El Concejo de Jamundí le otorgó su máxima distinción, la Gran Cruz Guillermo Coll Salazar, como hijo ilustre de Jamundí.
Mayo 18 de 2016: condecoración Alcaldía de Santiago de Cali en el marco de la semana de la afrocolombianidad: ‘reconocimiento académico, cultural, y social de personalidades afrocolombianas’.

Se informa a la Comunidad Universitaria que el resultado de la votación realizada el día 15 de junio de 2016, para la designación del Decano(a) de la Facultad de Humanidades, fue el siguiente:
No. de votos
ANTONIO JOSÉ ECHEVERRY PÉREZ 34
GLADYS STELLA LÓPEZ JIMÉNEZ 44
HÉCTOR FABIO MARTÍNEZ 15
VOTOS EN BLANCO 17
VOTOS NULOS 0
______________________________
TOTAL VOTOS 110
De acuerdo con el resultado anterior, la nueva Decana de la Facultad de Humanidades es la Profesora Titular GLADYS STELLA LÓPEZ JIMÉNEZ, cuyo período de tres (3) años, inicia a partir del 27 de junio de 2016.

El docente Darío Henao Restrepo, profesor Titular de la Escuela de Estudios Literarios y ex Decano de la Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle, obtuvo el titulo de Doctor en Letras Neolatinas por la Universidad Federal de Rio de Janeiro, luego de defender su tesis, en portugués, A cosmovisão mito-poética de matriz africana em Changó, el gran putas, de Manuel Zapata Olivella, el pasado viernes 3 de junio de 2016.
La tesis fue laureada por sus aportes a los estudios afro-americanos. Según el parecer unánime del jurado: “Se trata de un trabajo bastante original, que refleja una amplia investigación, principalmente sobre la historia de la esclavitud en el continente americano y la importancia de este proceso, como las transformaciones por las cuales pasaron los diversos aspectos de la religiones africanas – el Candonblé en Brasil, la Santería en Cuba y el Vodú en Haiti – en su transposición para los nuevos contextos en América. Desde el punto de vista histórico, y también teórico, la investigación está muy bien fundamentada, con una basta bibliografía que refleja la dimensión del trabajo realizado, lo que le da un cuño de contribución de la mayor importancia para el área de los estudios sobre la diáspora afro-americana.”
En su investigación, el autor elige como corpus la novela del colombiano Manuel Zapata Olivella y, comparándola con otras obras que hacen parte del canon de la literatura latino-americana, y en especial de Colombia, muestra como la tradición, que tornaba invisible la presencia del componente africano en la formación histórico-cultural de esos ámbitos, es ahora subvertida a partir del cambio del lugar de la enunciación, trayendo a escena un código de representación distinto, representado por la memoria y la historia de los sujetos esclavizados. Para desarrollar la tesis central, que atraviesa toda la investigación el autor divide su trabajo en tres partes: en la primera, ofrece un trazado de la evolución intelectual de Zapata, diseña un panorama de la religión yoruba, focalizando las figuras de los dioses más representativos, para finalizar con una reflexión sobre la significación del navío negrero en la constitución del mundo moderno occidental y de la diáspora negra y la esclavitud en el pensamiento contemporáneo. En la segunda parte, sitúa al lector en el sistema literario colombiano, concentrándose principalmente en algunas novelas claves en las cuales aparece la figura del afro-americano, y discute tres de las obras más representativas: María de Jorge Isaacs, La Marquesa de Yolombó de Tomás Carrasquilla y La ceiba de la memoria de Roberto Burgos Cantor. Y finalmente, en la tercera, centra su reflexión en torno de la novela de Zapata, tejiendo sus comentarios en el mismo orden en que se organiza la obra, con el fin de demostrar “como funciona el código mito-poético de matriz africana” y “sus principales aportes a la literatura afro-americana contemporánea”.
Para la realización de su investigación, el doctor Henao, destaca el apoyo de muchos colegas de Colombia, Brasil, Cuba y Estados Unidos, países a los cuales viajó para llevar adelante el trabajo. También destaca el fructífero diálogo e intercambio con sus estudiantes del doctorado en “Historia, Sociedades y Culturas Afro-Latinoamericanas” y la maestría en Literatura Colombiana y Latino-americana. Según sus propias palabras: “Este reconocimiento abre muchos caminos para la investigación sobre estos temas en Colombia, en los cuales la Facultad de Humanidades, en distintas disciplinas, así como en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, vienen hace varios años adelantando proyectos fundamentales para nuestro país. Las relaciones con pares académicos del mundo y sus instituciones, que resultaron de este trabajo, serán vitales para convenios, pasantías de nuestros estudiantes y proyectos conjuntos en el área de los estudios afro-americanos. El gran reto para desarrollar el área es conectarnos más con el África, tan lejana y desconocida en Colombia.”
Sobre Darío Henao Restrepo
Darío Henao Restrepo es licenciado en Letras de la Universidad del Valle, magister en Literatura Latinoamericana y doctor en Letras Neolatinas de la Universidad Federal de Rio de Janeiro; es docente e investigador de la Escuela de Estudios Literarios desde 1996; es además fundador y codirector de la línea del doctorado en Humanidades “Historia, Sociedades y Culturas Afro-Latinoamericanas” y director del Grupo de investigación Narrativa Colombiana y Latino-americana, del Centro Virtual Isaacs, el Simposio Internacional Jorge Isaacs, el periódico cultural La Palabra y del programa de entrevistas en Telepacífico, Conversan Dos, desde el 2007. Ha dirigido destacadas investigaciones en la maestría y el doctorado Afro-Latinoamericano en áreas como las relaciones entre la Historia y la Ficción en la novela colombiana, el papel de la literaturas en la construcción de la Nación colombiana y la representación de los afro-descendientes en la literatura colombiana y latino-americana.
El profesor Henao ha sido además el director de la Feria del Libro del Pacífico, colaborador de periódicos y revistas nacionales e internacionales y invitado a Congresos y Universidades en el campo de los estudios de la Literatura Latino-americana.
La Facultad de Humanidades lamenta el fallecimiento de la profesora jubilada Ana María Ospina Velasco, ocurrido este 13 de junio, y hace un reconocimiento a su labor como maestra y escritora, publicando la entrevista que concedió a la Agencia de Noticias Univalle en el 2015, a propósito de la publicación del su libro Cuando muere un ser amado. Cómo comprender y afrontar el duelo por muerte.
EL DUELO EN LA FAMILIA COLOMBIANA
Ana María Ospina Velasco es investigadora de la Universidad del Valle, vinculada a la Escuela de Trabajo Social y Desarrollo Humano, y acaba de presentar su libro Cuando muere un ser amado. Cómo comprender y afrontar el duelo por muerte, el cual tiene la particularidad de aplicar el análisis y la literatura sobre el tema al caso colombiano.
Para escribir el libro, la profesora Ospina Velasco realizó su investigación en diferentes instancias, entre ellas, el Hogar Infantil Caleñitos de Cali, con niños, madres y padres de familia, y con viudas de agentes de policía del área metropolitana de Cali. Además llevó a cabo una serie de entrevistas particulares que le permitieron cumplir su objetivo de crear un texto al cual pueden acceder todas las personas que quieran comprender y afrontar el duelo por muerte. Sobre los resultados de su investigación la escritora dijo:
¿Por qué hace énfasis en el manejo del duelo en los niños?
Porque el duelo en los niños es generalmente ignorado. La gente piensa que el niño o la niña no se dan cuenta de lo que está pasando, y resulta, que aunque no entiendan, sí sienten la alteración de su ambiente familiar o el vacío de la persona que ya no está. También puede pasar, que el adulto sufra mucho con el dolor del niño y prefiera no asumirlo. Entonces, un duelo en el cual no se ayuda al niño, no se le brinda el apoyo necesario, puede generar una persona insegura, con baja autoestima y tolerancia a la frustración, irritable y, en el peor de los casos, un adulto con tendencia a la depresión.
Los niños de 4 o 6 meses, no captan en realidad a la madre como una persona sino que captan su mirada y se acostumbran a ciertos cuidados maternos. Si en esos momentos muere la madre, el niño puede extrañar los patrones de crianza pero no hay duelo; si se presenta un cambio en los patrones de crianza eso lo altera. Pero cuando el niño avanza en ese primer año y reconoce a esa madre, ya podemos hablar de reacciones de duelo y uno ve, por ejemplo, que entran a los espacios en los que permanecían con esa persona y la buscan; tienen cambios de estado de ánimo; no quieren recibir la comida. Los más grandecitos se pueden volver pendencieros o alterar su rendimiento escolar, por supuesto, más frecuentemente si no cuentan con el apoyo emocional y físico suficiente que les prestaba ese ser que ya no está o el ambiente familiar que ahora está perturbado.
En realidad, al niño tenemos que ayudarle con una educación sobre el significado de la muerte, explicarle que no es una enemiga, que incluso en muchos casos es un alivio, permitirles llorar con uno, y mostrarles formas aceptables de manejar sus sentimientos.
¿Está bien decirle a un niño que su papá está en el cielo?
Eso es algo simbólico que el niño pequeño no entiende, no puede manejar símbolos, entonces tenemos casos de niños que se acuestan en el suelo durante el recreo a mirar al cielo a ver si el papá se asoma; para nada le ayuda al niño a la hora de superar el duelo; puede significar que continúe a la espera. Lo principal es incluirlo en el duelo mismo, compartir los sentimientos y actitudes, o sea hablarle de cómo se siente porque el papá o la mamá ya no pueden acompañarlo a la piscina o llevarlo al colegio. Hay que mimarlo mucho, llorar con él, pero también hay que ponerle límites, porque eso no significa que al estar en duelo pueda hacer lo que quiera, lo que al final lo haría sentir culpable. La norma es como un abrazo amoroso. En la educación del niño la combinación perfecta es amor y normas.
¿Un niño puede necesitar ir donde un terapeuta?
Muchísimas veces. Si un niño está intensamente triste más de un mes, no puede seguir así. Los terapeutas infantiles a través del juego le ayudan a elaborar el duelo
Usted también toca el tema de la viudez.
Hay personas que están acostumbradas a meter la cabeza debajo de la tierra ante los problemas mientras hay otras que dicen “al toro por los cuernos”. Esto significa que hay personas que tienen defensas de personalidad muy positivas que dicen: “bueno yo tengo que salir adelante, voy a ver qué hago” y tienen la estructura que les permite no desestabilizarse, otras son muy lábiles. Pero además hay variables que entran aquí en juego, por ejemplo, la edad que tenga esa persona sobreviviente, la duración de la relación de pareja, la calidad de las relaciones. Hay parejas en que los miembros están muy involucrados entre sí, otras en que son como extraños aunque viven en la misma casa; en unas prima el amor, en otras la hostilidad. En este último caso los duelos suelen ser más difíciles porque hay mucha culpa, puede haber menos recuerdos buenos de qué echar mano para afrontar ese vacío, porque en una relación siempre hay ambivalencia.
¿Por qué se tiende a recordar lo bueno cuando una persona muere?
Hay un adagio que está desde Freud en Duelo y melancolía “no hay muerto malo”, y nosotros decimos: “Ni novia fea”. ¿Cuál es el mecanismo que funciona aquí? Todo ese amor y ese interés que se tenía en otras áreas de la vida, pasa al vínculo con quien murió; como una forma de compensar la pérdida se lo idealiza haciendo un traslado de la energía psíquica, pero además la idealización es una forma de guardar al muerto dentro de uno.
La idealización del fallecido es normal pero hay que desidealizarlo, porque si estás en un paraíso no te quieres ir del paraíso, y es necesario enfrentar el duelo para salir de él y continuar la vida. La desidealización no es una falta de solidaridad o de lealtad con la persona fallecida, es ponerla en una dimensión humana reconociéndole lo positivo pero también sus limitaciones, para recuperar el disfrute de la vida. Un adulto puede volver a enamorarse, un niño o niña necesitará de un padre o madre sustituta que lo ame.
¿Para quién es más duro un duelo, para un niño, una viuda, un hermano, una madre, un amigo?
Todos los autores consideran que el dolor más duro es la muerte de un hijo. Después puede ser el duelo de la viudez, la muerte de un hermano o una hermana sobre todo en el caso de que sean seguidos o se hayan hecho muy amigos. La muerte de los abuelos también es significativa sobre todo cuando cumplen algunas funciones paternas. En cuanto a la muerte de los padres en la niñez es la experiencia más dolorosa, difícil y desorientadora si no hay un buen apoyo emocional y físico
En su libro también toca el papel de los grupos de apoyo
Sabemos que la familia es el principal apoyo para una persona pero si todos los de la familia están mal, frecuentemente se presentan roces, resentimientos o intolerancia, entonces es importante pensar en los grupos de apoyo donde, con otras personas, se pueda soltar el dolor, el enojo, la frustración, y hacer más fácil el duelo.
¿Hay una característica especial en el duelo de la familia colombiana?
En el duelo hay sentimientos que son universales, por ejemplo, el vacío de la ausencia del ser querido, el alivio de que haya muerto porque estaba sufriendo. Otros sentimientos son relativos a la personalidad de cada ser, a la cultura de un grupo o de un país. En Colombia, por la cantidad de muertes violentas: masacres, asesinatos, suicidios, accidentes, que no son muertes naturales, los duelos producen muchos sentimientos específicos de rabia, deseo de venganza, odio, dificultad para perdonar, situaciones que están muy en la vida de los colombianos; es una de las causas de tanta agresividad en la cotidianidad, de tal manera, que somos agresivos incluso en la forma de gesticular ¿pero cuántos duelos hay allí que están insepultos?
En estos casos el apoyo tiene que ser tanto a nivel colectivo como individual. No se puede pensar que la fórmula es perdón y olvido. Si olvidamos no aprendemos a cuidarnos.
¿Y el trabajo que se hizo con las viudas de los policías?
Primero tenían que ser viudas en proceso de duelo, con hijos pequeños o adolescentes. Empezaron por relatar las circunstancias como murió su esposo, contar cómo eran sus hijos antes de la muerte de este personaje y como cambiaron. Así, ellas podían entenderlos y generar formas para manejar la situación. Había mamás que tenían mucho miedo de que los hijos se les salieran de las manos y se habían vuelto rígidas y otras a veces rígidas y a veces laxas, entonces les ayudamos a entender que necesitaban llegar a un punto medio para construir una buena relación con su hijo. También aprendieron, entre otras cosas, que podían llorar con sus hijos y eso las desahogaba mucho.